Empieza con una evaluación, no con un número
Una evaluación completa va mucho más allá del IMC. Suele incluir la historia de peso, patrones de alimentación, actividad física, sueño, estrés, salud mental, medicamentos actuales, historia familiar y un conjunto de análisis de laboratorio — comúnmente glucosa o A1c, colesterol, función hepática, función renal y tiroides. La presión arterial y la medida de cintura forman parte de ello.
El propósito es identificar qué está contribuyendo en su caso particular y detectar condiciones relacionadas a tiempo para tratarlas.
Qué puede incluir el tratamiento
Normalmente se combinan en vez de elegirse una sola. La nutrición y la actividad siguen siendo parte de la atención en todos los niveles.
Terapia nutricional
Cambio alimentario estructurado e individualizado, muchas veces con un dietista registrado. Varios patrones de alimentación pueden funcionar; lo que más importa es que sea nutricionalmente completo, culturalmente aceptable y sostenible para quien lo sigue.
Actividad física
Por sí sola produce cambios modestos de peso, pero mejora la presión, el azúcar, el colesterol, el sueño, el ánimo y la función física, y es uno de los mejores predictores de mantener la pérdida de peso con el tiempo.
Apoyo conductual
Programas estructurados, consejería y automonitoreo que atienden los patrones de alimentación, el estrés, el sueño y los hábitos alrededor de la comida. Comer por emociones y los trastornos alimentarios tienen tratamiento y vale la pena mencionarlos al médico.
Tratar las condiciones relacionadas
La diabetes, la presión alta, el colesterol, el hígado graso y la apnea del sueño se manejan junto con el peso. Mejorar esas condiciones es una meta legítima del tratamiento por sí misma, cambie o no el peso de forma importante.
Medicamentos contra la obesidad
Varios medicamentos recetados están aprobados para el manejo del peso a largo plazo, incluidos los más nuevos basados en GLP-1. Actúan sobre todo modificando las señales de apetito y saciedad. La efectividad, los efectos secundarios, el costo, la cobertura del seguro y la conveniencia varían mucho de una persona a otra, y se recetan como parte de un plan más amplio, no por sí solos. No son apropiados para todos, y recuperar peso es común si se suspenden. Solo su médico puede determinar si algún medicamento es adecuado para usted.
Cirugía metabólica y bariátrica
Los procedimientos quirúrgicos son una opción establecida para quienes cumplen criterios médicos específicos. Pueden producir pérdida de peso importante y duradera y con frecuencia mejoran la diabetes tipo 2 y otras condiciones. También conllevan riesgo quirúrgico y requieren seguimiento nutricional y suplementos de por vida. La evaluación la realiza un equipo multidisciplinario especializado.
Preguntas que vale la pena hacerle a su médico
Llevar preguntas por escrito mejora de forma medible lo que se obtiene de una consulta. Imprima o guarde estas.
- Según mi historia y mis laboratorios, ¿qué cree que está contribuyendo más en mi caso?
- ¿Cuál de mis medicamentos actuales podría estar afectando mi peso, y hay alternativas?
- ¿Debo hacerme pruebas de diabetes, hígado graso o apnea del sueño?
- ¿Cuál es una meta realista para mí en los próximos seis a doce meses?
- ¿Qué mejoras deberíamos seguir además del número en la báscula?
- ¿Me convendría consejería nutricional, un programa conductual, medicamento o evaluación quirúrgica, y por qué sí o por qué no?
- ¿Qué cubre mi seguro para el tratamiento de la obesidad?
- ¿Cada cuánto debo regresar?
- ¿Hay algo disponible en español, o un intérprete para mis consultas?
De qué desconfiar
La pérdida de peso es un mercado enorme, y no todo en él es seguro.
- Productos que prometen resultados rápidos o garantizados. El tratamiento legítimo no garantiza un resultado específico.
- Medicamentos de receta comprados sin receta — por internet, cruzando la frontera, en clínicas que no hacen evaluación, o preparados por fuentes no verificadas. No se puede asumir su contenido, su dosis ni su esterilidad, y hay daños documentados.
- Inyecciones, aplicaciones «lipotrópicas» y suplementos promocionados para bajar de peso sin evidencia.
- Cualquier plan que le exija suspender un medicamento recetado sin la participación de su médico.
- Planes de muy pocas calorías sin supervisión médica.
Si un tratamiento es legítimo, un profesional con licencia estará dispuesto a evaluarle, a explicarle los riesgos y a darle seguimiento.